Ésta maravillosa finca de 657 m2 construida en un enclave perfecto por su ubicación en un terreno vallado con paredes mallorquinas de piedra natural, parece revocar antiguos cuentos de hadas y de bosque encantados.
Sus paredes de piedra natural, mezcladas a la madera maciza utilizada en casi su totalidad en el interior, sus rincones entre plantas, su piscina con vistas despejadas recrean un lugar ideal donde disfrutar de la autenticidad y de la naturaleza de Mallorca, lejos de ruidos, de hoteles y de vecinos.
Por cómodo camino, a pocos minutos de Porto Cristo, entrando por la gran valla automática encontramos varias edificaciones, como la casa principal, la casita de invitados totalmente independiente, los garajes para aparcar varios coches, y otras construcciones utilizadas como almacenes para la herramienta.
La vivienda principal deslumbra por su amplio salón con techos con vigas vista de madera, su zona de descanso con chimenea, su área de oficina, un amplio comedor y uno más apartado, un pequeño bar y una cocina perfectamente integrada cumplen los sueños de cualquier anfitrión.
En esta planta con entrada independiente se encuentra un pequeño estudio con zona noche, cocina equipada y un baño completo.
En la planta superior dispone de una biblioteca, dos habitaciones, una de ella con vestidor y baño en suite y salida a la terraza con vistas despejadas.
Subiendo a la última planta, estilo cúpula, nos encontramos con una zona diáfana, ideal para un gym, una oficina o otra habitación, si es necesario.
La casita de invitados se compone de una habitación doble, cocina-salón, baño completo y una amplia terraza techada.
Carpintería interior y exterior de madera con climalit, calefacción a gasoil, luz de ciudad, pozo privado, piscina, terreno vallado, a pocos minutos de Porto Cristo,